Crepusculo 3
Junto a la cuna aún no está encendida
la lámpara tibia, que alegra y reposa,
y se filtra opaca, por entre cortinas
de la tarde triste la luz azulosa.
Los niños cansados suspenden los juegos,
de la calle vienen extraños ruïdos,
en estos momentos, en todos los cuartos,
se van despertando los duendes dormidos.
La sombra que sube por los cortinajes,
para los hermosos oyentes pueriles,
se puebla y se llena con los personajes
de los tenebrosos cuentos infantiles.
Flota en ella el pobre Rin Rin Renacuajo,
corre y huye el triste Ratoncito Pérez,
y la entenebrece la forma del trágico
Barba Azul, que mata sus siete mujeres.
En unas distancias enormes e ignotas,
que por los rincones oscuros suscita,
andan por los prados el Gato con Botas,
y el Lobo que marcha con Caperucita.
Y, ágil caballero, cruzando la selva,
do vibra el ladrido fúnebre de un gozque,
a escape tendido va el Príncipe Rubio
a ver a la Hermosa Durmiente del Bosque.
Del infantil grupo se levanta leve
argentada y pura, una vocecilla,
que comienza: 'Entonces se fueron al baile
y dejaron sola a la Cenicentilla!
Se quedó la pobre triste en la cocina,
de llanto de pena nublados los ojos,
mirando los juegos extraños que hacían
en las sombras negras los carbones rojos.
Pero vino el Hada que era su madrina,
le trajo un vestido de encaje y crespones,
le hizo un coche de oro de una calabaza,
convirtió en caballos unos seis ratones,
le dio un ramo enorme de magnolias
[húmedas,
unos zapaticos de vidrio, brillantes,
y de un solo golpe de la vara mágica
las cenizas grises convirtió en diamantes!'
Con atento oído las niñas la escuchan,
las muñecas duermen, en la blanda alfombra
medio abandonadas, y en el aposento
la luz disminuye, se aumenta la sombra!
¡Fantásticos cuentos de duendes y hadas,
llenos de paisajes y de sugestiones,
que abrís a lo lejos amplias perspectivas
a las infantiles imaginaciones!
Cuentos que nacisteis en ignotos tiempos
y que vais, volando, por entre lo oscuro,
desde los potentes Aryos primitivos,
hasta las enclenques razas del futuro.
Cuentos que repiten sencillas nodrizas
muy paso, a los niños, cuando no se duermen,
y que en sí atesoran del sueño poético
el íntimo encanto, la esencia y el germen.
Cuentos más durables que las convicciones
de graves filósofos y sabias escuelas,
y que rodeasteis con vuestras ficciones,
Las cunas doradas de las bisabuelas.
¡Fantásticos cuentos de duendes y hadas
que pobláis los sueños confusos del niño,
el tiempo os sepulta por siempre en el alma
y el hombre os evoca, con hondo cariño!
poem by Jose Asuncion Silva

Submitted by Poetry Lover
Vote! | Copy!
Related quotes
Un poema
Soñaba en ese entonces en forjar un poema,
De arte nervioso y nueva obra audaz y suprema,
Escogí entre un asunto grotesco y otro trágico
Llamé a todos los ritmos con un conjuro mágico
Y los ritmos indóciles vinieron acercándose,
Juntándose en las sombras, huyéndose y buscándose,
Ritmos sonoros, ritmos potentes, ritmos graves,
Unos cual choques de armas, otros cual cantos de aves.
De Oriente hasta Occidente, desde el Sur hasta el Norte
De metros y de formas se presentó la corte.
Tascando frenos áureos bajo las riendas frágiles
Cruzaron los tercetos, como corceles ágiles;
Abriéndose ancho paso por entre aquella grey
Vestido de oro y púrpura llegó el soneto rey,
Y allí cantaron todos... Entre la algarabía,
Me fascinó el espíritu, por su coquetería
Alguna estrofa aguda que excitó mi deseo,
Con el retintín claro de su campanilleo.
Y la escogí entre todas... Por regalo nupcial
Le di unas rimas ricas, de plata y de cristal.
En ella conté un cuento, que huyendo lo servil.
Tomó un carácter trágico, fantástico Y sutil,
Era la historia triste, desprestigiada y cierta
De una mujer hermosa, idolatrada y muerta,
Y para que sintieran la amargura, exprofeso,
Junté sílabas dulces como el sabor de un beso,
Bordé las frases de oro, les di música extraña
Como de mandolinas que un laúd acompaña,
Dejé en una luz vaga las hondas lejanías
Llenas de nieblas húmedas y de melancolías
Y por el fondo oscuro, como en mundana fiesta,
Cruzan ágiles máscaras al compás de la orquesta,
Envueltas en palabras que ocultan como un velo,
Y con caretas negras de raso y terciopelo,
Cruzar hice en el fondo las vagas sugestiones
De sentimientos místicos v humanas tentaciones...
Complacido en mis versos, con orgullo de artista,
Les di olor de heliotropos y color de amatista...
Le mostré mi poema a un crítico estupendo...
Y lo leyó seis veces y me dijo... ¡No entiendo!
poem by Jose Asuncion Silva

Submitted by Poetry Lover
Vote! | Copy!
La voz de las cosas
¡Si os encerrara yo en mis estrofas,
frágiles cosas que sonreís,
pálido lirio que te deshojas,
rayo de luna sobre el tapiz
de húmedas flores, y verdes hojas
que al tibio soplo de Mayo abrís,
si os encerrara yo en mis estrofas
pálidas cosas que sonreís!
¡Si aprisionaros pudiera el verso,
fantasmas grises, cuando pasáis,
móviles formas del Universo,
sueños confusos, seres que os vais,
ósculo triste, suave y perverso
que entre las sombras al alma dais;
si aprisionaros pudiera el verso
fantasmas grises cuando pasáis!
poem by Jose Asuncion Silva

Submitted by Poetry Lover
Vote! | Copy!
Nocturno (Silva)
Una noche,
una noche toda llena de perfumes, de murmullos y de música de alas,
una noche,
en que ardían en la sombra nupcial y húmeda, las luciérnagas fantásticas,
a mi lado, lentamente, contra mí ceñida, toda, muda y pálida
como si un presentimiento de amarguras infinitas
hasta el fondo más secreto de tus fibras te agitara,
por la senda que atraviesa la llanura florecida
caminabas,
y la luna llena
por los cielos azulosos, infinitos y profundos esparcía su luz blanca,
y tu sombra,
fina y lánguida,
y mi sombra
por los rayos de la luna proyectadas,
sobre las arenas tristes
de la senda se juntaban
y eran una
y eran una
¡Y eran una sola sombra larga!
¡Y eran una sola sombra larga!
¡Y eran una sola sombra larga!
Esta noche
solo, el alma
llena de las infinitas amarguras y agonías de tu muerte,
separado de ti misma, por la sombra, por el tiempo y la distancia,
por el infinito negro
donde nuestra voz no alcanza,
solo y mudo
por la senda caminaba,
y se oían los ladridos de los perros a la luna,
a la luna pálida,
y el chillido
de las ranas...
Sentí frío; ¡era el frío que tenían en tu alcoba
tus mejillas y tus sienes y tus manos adoradas,
entre las blancuras níveas
de las mortuorias sábanas!
Era el frío del sepulcro, era el frío de la muerte,
era el frío de la nada...
Y mi sombra
por los rayos de la luna proyectada,
iba sola
iba sola
¡iba sola por la estepa solitaria!
Y tu sombra esbelta y ágil,
fina y lánguida,
como en esa noche tibia de la muerta primavera,
como en esa noche llena de perfumes, de murmullos y de músicas de alas,
se acercó y marchó con ella,
se acercó y marchó con ella,
se acercó y marchó con ella... ¡Oh las sombras enlazadas!
¡Oh las sombras de los cuerpos que se juntan con las sombras de las almas!
¡Oh las sombras que se buscan y se juntan en las noches de negruras y de lágrimas!...
poem by Jose Asuncion Silva

Submitted by Poetry Lover
Vote! | Copy!
Crisalidas
Cuando enferma la niña todavía
salió cierta mañana
y recorrió, con inseguro paso
la vecina montaña,
trajo, entre un ramo de silvestres flores
oculta una crisálida,
que en su aposento colocó, muy cerca
de la camita blanca...
Unos días después, en el momento
en que ella expiraba,
y todos la veían, con los ojos
nublados por las lágrimas,
en el instante en que murió, sentimos
leve rumor de älas
y vimos escapar, tender al vuelo
por la antigua ventana
que da sobre el jardín, una pequeña
mariposa dorada...
La prisión, ya vacía, del insecto
busqué con vista rápida;
al verla vi de la difunta niña
la frente mustia y pálida,
y pensé ¿si al dejar su cárcel triste
la mariposa alada,
la luz encuentra y el espacio inmenso,
y las campestres auras,
al dejar la prisión que las encierra
qué encontrarán las almas?
poem by Jose Asuncion Silva

Submitted by Poetry Lover
Vote! | Copy!
La ventana
Al frente de un balcón, blanco y dorado,
obra de nuestro siglo diez y nueve
hay en la estrecha calle una muy vieja
ventana colonial. Bendita rama
adorna la gran reja,
de barrotes de hierro colosales,
que tiene en lo más alto un monograma
hecho de incomprensibles iniciales.
A la lumbre postrera
del sol en occidente, ¿quién no espera,
mirar allí, sombría,
medio perdida en la rizada gola,
la cabeza severa
de algún oidor, o los oscuros ojos
de una dama española
de nacarada tez y labios rojos,
que al venir de la hermosa Andalucía
a la colonia nueva
el germen de letal melancolía
por el recuerdo de la patria lleva?
¡Pero no, ni las sombras le han quedado
de los que vio perderse en el pasado;
loca turba infantil la invade ahora,
uno ríe, otro llora;
a la palma bendita
la niña arranca retejida rama,
y mientras uno al compañero llama
con incansable afán el otro grita.
No guarda su memoria
de la ventana la vetusta historia
y sólo en ella fija
la atención el poeta,
para quien tienen una voz secreta
los líquenes grisosos
que al nacer en la estatua alabastrina,
del beso de los siglos son señales,
y a quien narran poemas misteriosos
las sombras de las viejas catedrales!
Hoy hace más de un siglo, ha muchos años,
ella escuchó la cántiga española
que tristes desengaños,
o desventuras amorosas narra
de la alta noche en la quietud serena,
acompañada en la gentil guitarra,
por noble caballero
a quien tornara con la estrofa grata
el recuerdo de alegre serenata
dada en la aristocrática Sevilla,
cabe el Guadalquivir, do en claras noches
la calada Giralda se retrata
y la luz de la luna limpia brilla.
La brisa, dulce y leve,
como las vagas formas del deseo,
llevó al pasar por los barrotes duros,
aroma de azahares y de lirios,
en las risueñas fiestas de himeneo,
juramentos de amor, santos y puros,
de mortuorios cirios
el triste olor, las plácidas historias,
conque la noble abuela
al rubio nieto adormeció en la cuna
y la oración que hacia los cielos vuela
suave como los rayos de la luna.
Inútil, allí, a solas,
ella miró pasar generaciones,
como pasan, con raudo movimiento,
sobre la playa las marinas olas
en la sombra los coros de visiones
y las aristas leves en el viento;
y ora mira la turba de los niños
de risueñas mejillas sonrosadas,
que al asomar tras de la fuerte reja
sonriente semeja
un ramo de camelias encarnadas!
¡Ay! todo pasará, -niñez risueña,
juventud sonriente,
edad viril que en el futuro sueña,
vejez llena de afán...
... Tal vez mañana,
cuando de aquellos niños queden sólo
las ignotas y viejas sepulturas
aún tenga el mismo sitio la ventana.
poem by Jose Asuncion Silva

Submitted by Poetry Lover
Vote! | Copy!
Notas Perdidas
Es media noche.
Duerme el mundo ahora
bajo el ala de niebla del silencio
vagos rayos de luna
y el fulgor incierto
de lámpara velada
alumbran su aposento.
En las teclas del piano
vagan aún sus marfilinos dedos,
errante la mirada
dice algo que no alcanza el pensamiento.
¡Cómo perfuma el aire el blanco ramo
marchito en el florero,
cuán suave es el suspiro
que vaga entre sus labios entreabiertos!
¡Adriana! ¡Adriana! de tan dulces horas
guardarán el secreto
tu estancia, el rayo de la luna, el vago
ruïdo de tus besos,
la noche silenciosa,
y en mi alma el recuerdo!...
Si en vosotras algún día
se fijan sus ojos bellos,
¡pobres estrofas! habladle
con rumor suäve y ledo
como notas de una música
que oímos ha mucho tiempo,
y que impregnada de aromas
torna en las alas del viento.
Alzada cual leve brisa
besad sus blondos cabellos
y penetrad en su alma
y en los espacios perdeos
como en la santa capilla
las espirales de incienso!...
Como recuerdo de su amor sincero,
recuerdo dulce y único
de aquel amor suave y melancólico
cual la luz del crepúsculo,
guardo en un cofrecito plateado
unas rosas de musgo
las contemplo en mis horas de alegría,
las beso cuando sufro,
¡aún guardan el perfume penetrante
de los cabellos suyos!
Cuando bajo la tierra muda y fría
duerma, lejos del mundo,
cuando el ramaje de movible sauce
cobije mi sepulcro,
sobre la piedra que mis restos vele
poned el ramo mustio!
La noche en que al dulce beso
del amor, se abrió su alma
caminando lentamente
iba, en mi brazo apoyada.
No había luna. Las estrellas
vertían su luz escasa,
y sobre el cielo profundo
nuestros ojos contemplaban
como una bruma ligera,
la brillante vía láctea,
suspiró. Con voz muy queda
dime, le dije, ¡te cansas!
alzó la hermosa cabeza,
se iluminó su mirada
y murmuró. Mira dicen
que es grande, inmensa la vaga
bruma que brilla a lo lejos
como una niebla de plata,
que la forman otros mundos
que están a inmensa distancia,
que la luz solar invierte
siglos en atravesarla,
y si Dios quisiera un día
a ti y a mí darnos alas
esa distancia infinita
feliz, contigo cruzara!
Bajo la noble cabeza
desvió la viva mirada
y dijo paso –de nuevo
me preguntabas 'te cansas'!
¡Pobre! junto del hombre aquel, su vida
fue como un rayo del estivo sol,
que se pierde en un caos de neblinas
sin forma ni color.
Las veces en que, en horas de tristeza,
las sombras de otros tiempos evocó
y el recuerdo feliz y sonriente
de su primer amor,
las veces en que al beso de la pena
quizá lanzó un ¡ay! y murmuró
cabe la cuna del dormido niño
una dulce canción,
las veces en que en luchas interiores
del sentimiento el grito sofocó
como el [humilde] aroma de las rosas
lo sabe sólo Dios!
Encontrarás poesía
dijo entonces, sonrïendo
en el recinto sagrado
de los cristianos templos,
en los lugares que nunca
humanos pies recorrieron,
en los bosques seculares
donde se oculta el silencio,
en los murmullos sonoros
de las ondas y del viento,
en la voz de los follajes
del amor en los recuerdos,
de las niñas de quince años
en los blancos aposentos,
en las tristezas profundas
como el Cristo
en las noches estrelladas,
...jamás en los malos versos!
Como tú sobre la dura
roca nativa, parásita
también he visto en la vida
sobre las rocas más áridas
criaturas tristes y buenas
embellecer...
VIII
¡La visteis! dulce y serena
su faz retrata su calma
y aunque de visiones llena
aún está virgen su alma.
Tiene la piel suave y pura
cual las hojas de las lilas,
ensueños de honda ternura
rebosan en sus pupilas.
Pequeño y la forma arqueada
el pie nervioso y breve
y pálida y hoyuelada
la blanca mano de nieve.
La mirada traviesa
con lumbre vívida brilla
bajo de la blonda espesa
de la española mantilla.
Y al meditar en sus besos
perdiéndose en sus miradas
se sueñan locos excesos
de frescas carnes rosada[s].
Su alegre estancia risueña
medio-templo, medio-nido,
conversa al alma que sueña
con un lenguaje escondido.
Hacia sus grandes ventanas
que velan leves cortinas
tienden las oscuras ramas
las madreselvas vecinas.
De noche mis pensamientos
allí van –ruido importuno
en las alas de los vientos
con los rayos de la luna.
Y al penetrar, a la mesa
vuelan –do lee o delira-
o hacia el Cristo al cual le reza,
o al espejo do se mira.
Y cual una visión vana
que evaporándose crece
se salen por la ventana
cuando la aurora amanece!
Bajad a la pobre niña,
bajadla con mano trémula,
y con cuidadoso esmero
entre la fosa ponedla
y arrojad sobre su tumba
frías puñadas de tierra!
Aún sobre sus labios rojos
la sonrisa postrimera,
tan joven y tan hermosa
y descansa helada, yerta,
y está marchito el tesoro
de su dulce adolescencia!
Bajad a la pobre niña,
¡bajadla con mano trémula
y con cuidadoso esmero
entre la fosa ponedla
y arrojad sobre su tumba
frías puñadas de tierra!
Cavad ahora otra fosa,
cavadla con mano trémula,
de la sonrïente niña
del triste sepulcro cerca,
para que lejos del mundo
su sueño postrero duerman
mis recuerdos de cariño
y mis memorias más tiernas.
Bajadlos desde mi älma
poem by Jose Asuncion Silva

Submitted by Poetry Lover
Vote! | Copy!
Cama De Rosas
Solo y tan triste, como un viejo piano,
Tarde ya sin saber a donde despierto sin rumbo
Porque un litro de vodka he bebido a ayer
Y una rubia en mi cama siempre me espera tal vez,
Pesadillas de cine que te hacen morir sin nacer.
La manana es tan gris como esos besos de nadie,
La cancion al reves sin cabeza ni pies
Me recuerda
Cuando hablamos por fin de luchar y vivir,
Delamor que tu sientos por mi
La vervad es,
Yo no soy nadie sin ti
Quiero tener tu Amor entre vino y rosas
Y olividar por fin el dolor de ayer
Cerca de ti, ser tu nombre, ser tu sombra,
Tener tu amor, en tu cama de rosas
Aunque quiero correr,
De casa nunca me alejo
El amor de verdad no se puede lograr con dinero
Pues tan lejos estas hacia el norte el sur,
Intento sonarte entre la multitud,
Mis ojos cerrar y decirte,
Solo tu amor es la luz
Quiero tener tu Amor entre vino y rosas
Y olividar por fin el dolor de ayer
Cerca de ti, ser tu nombre, ser tu sombra,
Tener tu amor, en tu cama de rosas
Miro al mundo girar
Hacia un futro desierto,
Y mi amante me pide
Que sea su payaso otra vez,
Yo le digo no
Si tengo tu amor no estoy solo,
Ella es soledad y tu
La verdad y la fe
Quiero tener tu Amor entre vino y rosas
Y olividar por fin el dolor de ayer
Cerca de ti, ser tu nombre, ser tu sombra,
Tener tu amor
Quiero tener tu Amor entre vino y rosas
Y olividar por fin el dolor de ayer
Cerca de ti, ser tu nombre, ser tu sombra,
Tener tu amor, en tu cama de rosas
song performed by by Bon Jovi

Submitted by Lucian Velea
Vote! | Copy!
Infancia
Con el recuerdo vago de las cosas
Que embellecen el tiempo y la distancia
Retornan a las almas cariñosas
Cual bandada de blancas mariposas,
Los plácidos recuerdos de la infancia.
¡Caperucita, Barba Azul, pequeños
Liliputienses; Gulliver gigante
Que flotáis en las brumas de los sueños,
Aquí tended las alas
Que yo con alegría
Llamaré para haceros compañía
A1 ratoncito Pérez y a Urdimalas!
¡Edad feliz! Seguir con vivos ojos
Donde la idea brilla,
De la maestra la cansada mano,
Sobre los grandes caracteres rojos
De la rota cartilla,
Donde el esbozo de un bosquejo vago,
Frutos de instantes de infantil despecho,
Las separadas letras juntas puso
Bajo la sombra de impasible techo.
En alas de la brisa
Del luminoso Agosto, blanca, inquieta
A la región de las errantes nubes
Hacer que se levante la cometa
En húmeda mañana;
Con el vestido nuevo hecho jirones,
En las ramas gomosas del cerezo
El nido sorprender de copetones;
Escuchar de la abuela
Las sencillas historias peregrinas;
Perseguir las errantes golondrinas,
Abandonar la escuela
Y organizar horrísona batalla
En donde hacen las piedras de metralla
Y el ajado pañuelo de bandera;
Componer el pesebre
De los silos del monte levantados;
Tras el largo paseo bullicioso
Traer la grama leve,
Los corales, el musgo codiciado.
Y en extraños paisajes peregrinos
Y perspectivas nunca imaginadas,
Hacer de áureas arenas los caminos
Y de talco brillante las cascadas.
Los reyes colocar en la colina
Y colgada del techo
La estrella que sus pasos encamina,
Y en el portal el Niño Dios riente
Sobre mullido lecho
De musgo gris y verdecino helecho.
¡Alma blanca, mejillas sonrosadas,
Cutis de níveo armiño,
Cabellera de oro,
Ojos vivos de plácidas miradas,
Cuán bello hacéis al inocente niño!
Infancia, valle ameno,
De calma y de frescura bendecida
Donde es suave el rayo
Del sol que abrasa el resto de la vida.
¡Cómo es de santa tu inocencia pura,
Cómo tus breves dichas transitorias,
Cómo es de dulce en horas de amargura
Dirigir al pasado la mirada
Y evocar tus memorias!
poem by Jose Asuncion Silva

Submitted by Poetry Lover
Vote! | Copy!
Gutierrez Najera
Regresar fatigado del trabajo
de la diaria fäena
e ir a mirarse en lo hondo retratado
de sus pupilas negras
cerca del rico piano –mientras vaga
sobre las blancas teclas
su mano de marfil- soñar despierto
felicidad eterna.
A la luz de la lámpara brillante
ver las rubias cabezas
de los risueños niños- de infantiles
ilusiones llenos.
La mirada tender sobre la cuna
que cual flor entreabierta
entre sus hojas perfumadas guarda
una existencia nueva!
¡Oh cuadro del hogar! oh perspectiva
cariñosa y risueña,
cuando en el paso por el falso mundo
ancha herida sangrienta,
el desengaño abrió, cuando sentimos
caer mustias y secas
de la primera juventud las rosas,
qué mortal no desea
dejar en tu silencio venturoso
deslizar la existencia
y guardar lo divino y delicado
que el alma herida encierra
en tu seno feliz –como la concha
lejos de las tormentas
guarda en el fondo del movible océano
las nacaradas perlas!
poem by Jose Asuncion Silva

Submitted by Poetry Lover
Vote! | Copy!
Midnight dreams
Anoche, estando solo y ya medio dormido,
mis sueños de otras épocas se me han aparecido.
Los sueños de esperanzas, de glorias, de alegrías
y de felicidades que nunca han sido mías,
se fueron acercando en lentas procesiones
y de la alcoba oscura poblaron los rincones
hubo un silencio grave en todo el aposento
y en el reloj la péndola detúvose al momento.
La fragancia indecisa de un olor olvidado,
llegó como un fantasma y me habló del pasado.
Vi caras que la tumba desde hace tiempo esconde,
y oí voces oídas ya no recuerdo dónde.
Los sueños se acercaron y me vieron dormido,
se fueron alejando, sin hacerme ruido
y sin pisar los hilos sedosos de la alfombra
y fueron deshaciéndose y hundiéndose en la sombra.
poem by Jose Asuncion Silva

Submitted by Poetry Lover
Vote! | Copy!

España, Aparta De Mí Este Cáliz
Niños del mundo,
si cae España -digo, es un decir-
si cae
del cielo abajo su antebrazo que asen,
en cabestro, dos láminas terrestres;
niños, ¡qué edad la de las sienes cóncavas!
¡qué temprano en el sol lo que os decía!
¡qué pronto en vuestro pecho el ruido anciano!
¡qué viejo vuestro 2 en el cuaderno!
¡Niños del mundo, está
la madre España con su vientre a cuestas;
está nuestra maestra con sus férulas,
está madre y maestra,
cruz y madera, porque os dio la altura,
vértigo y división y suma, niños;
está con ella, padres procesales!
Si cae -digo, es un decir- si cae
España, de la tierra para abajo,
niños, ¡cómo vais a cesar de crecer!
¡cómo va a castigar el año al mes!
¡cómo van a quedarse en diez los dientes,
en palote el diptongo, la medalla en llanto!
¡Cómo va el corderillo a continuar
atado por la pata al gran tintero!
¡Cómo vais a bajar las gradas del alfabeto
hasta la letra en que nació la pena!
Niños,
hijos de los guerreros, entre tanto,
bajad la voz, que España está ahora mismo repartiendo
la energía entre el reino animal,
las florecillas, los cometas y los hombres.
¡Bajad la voz, que esta
con su rigor, que es grande, sin saber
qué hacer, y está en su mano
la calavera hablando y habla y habla,
la calavera, aquélla de la trenza,
la calavera , aquélla de la vida!
¡Bajad la voz, os digo;
bajad la voz, el canto de las sílabas, el llanto
de la materia y el rumor menor de las pirámides, y aún
el de las sienes que andan con dos piedras!
¡Bajad el aliento, y si
el antebrazo baja,
si las férulas suenan, si es la noche,
si el cielo cabe en dos limbos terrestres,
si hay ruido en el sonido de las puertas,
si tardo,
si no veis a nadie, si os asustan
los lápices sin punta, si la madre
España cae -digo, es un decir-
salid, niños del mundo; id a buscarla!...
poem by Cesar Vallejo

Submitted by Poetry Lover
Vote! | Copy!
Solo
Solo,
solo cuando estas mas triste
solo cuando ya no existes
solo cuando alrededor ya no estas, ya te fuiste
te pegaste, te pegaste cual calcomania
te olvidaste de disimular
ahora ya te perdiste ..
Y piensas que todo esta perdido
que el mundo se iba a acabar
que ya no importa nada
y que te vas a morir..
que te vas a morir ..
Solo,
solo cuando estas mas triste
solo cuando ya no existe
solo cuando alrededor ya no estas,
ya te fuiste
Solo,
solo con mi sombra solo
solo cuando te me escurres por los ojos .. suavemente
Y piensas que todo esta perdido
que el mundo se va a acabar
que ya no importa nada
y que te vas a morir
que te vas a morir ..
te vas a morir,
te vas a morir .. de cualquier forma
Y piensas que todo esta perdido,
que el mundo se va a acabar
que ya no importa nada
y que te vas a morir
que te vas a morir
te vas a morir .. de cualquier forma
song performed by by Zoe

Submitted by Lucian Velea
Vote! | Copy!
Muertos
En los húmedos bosques, en otoño,
al llegar de los fríos, cuando rojas,
vuelan sobre los musgos y las ramas
en torbellinos, las marchitas hojas,
la niebla al extenderse en el vacío
le da al paisaje mustio un tono incierto
y el follaje do huyó la savia ardiente
tiene un adiós para el verano muerto
y un color opaco y triste
como el recuerdo borroso
de lo que fue y ya no existe.
En los antiguos cuartos hay armarios
que en el rincón más íntimo y discreto,
de pasadas locuras y pasiones
guardan, con un aroma de secreto,
viejas cartas de amor, ya desteñidas
que obligan a evocar tiempos mejores,
y ramilletes negros y marchitos,
que son como cadáveres de flores
y tienen un olor triste
como el recuerdo borroso
de lo que fue y ya no existe.
Y en las almas amantes cuando piensan
en perdidos afectos y ternuras
que de la soledad de ignotos días
no vendrán a endulzar horas futuras,
hay el hondo cansancio que en la lucha,
acaba de matar a los heridos,
vago como el color del bosque mustio
como el olor de los perfumes idos,
y el cansancio aquél es triste
como el recuerdo borroso
de lo que fue y ya no existe!
poem by Jose Asuncion Silva

Submitted by Poetry Lover
Vote! | Copy!
Realidad (Silva)
En el dulce reposo de la tarde
cuando al ponerse el sol en occidente
su luz dorada, de la vida fuente,
como una hoguera en los espacios arde,
o de la noche en el silencio umbrío
cuando la luna con fulgor de plata
alumbra a trechos el sonante río
y en sus límpidas ondas se retrata,
entre las sombras de la vida hay horas
en que la realidad que nos circuye
a detener el ímpetu no alcanza
de nuestra alma que a lo lejos huye
y a la región de lo ideal se lanza...
Y entonces cuando pienso en tus amores
nuestras dos vidas deslizarse veo
no cual la realidad que aja sus flores
sino cual la ilusión de tu deseo.
No por las conveniencias separados,
soñando tú conmigo, yo en tus sueños,
sino juntos los dos en los collados
de la Arcadia risueños;
asidos por las manos a lo lejos
buscando el fin de la campiña amena
a los pálidos rayos de la luna.
O del ardiente sol a los reflejos,
dejando transcurrir una por una
las no contadas horas venturosas
que no mancha la sombra de una pena
libando amor... y deshojando rosas...
Del verdor y del musgo en lo sombrío
ocultos en lo ignoto del boscaje
radiante aún de gotas de rocío
de virgen fuerza y de vigor salvaje;
sentados a la orilla del torrente
tú escuchando los ecos del follaje
yo acariciando —trémula la mano—
tus rizos al caer sobre tu frente...
Otras veces trayendo a la memoria
los fantasmas de un tiempo ya pasado
junto con ellos cual sencilla historia
los ideales de tu amor soñado.
Y es entonces un gótico castillo
de altivas torres de musgosas piedras
en cuyo muro gris crecen las hiedras
teatro de nuestro amor santificado.
Y en reducida y perfumada estancia
cuyos tapices abrillanta y dora
el fuego de la antigua chimenea,
juntos los dos oímos a distancia
diciéndonos protestas de ternura
la voz del agua que al perderse llora
y el viento que en los árboles cimbrea
entre el silencio de la noche oscura.
O en frágil barca en plácida mañana
de lago azul flotando en los cristales
con la mirada errantes contemplamos
el cielo, la ribera, los juncales,
y las nieblas que inciertas, vaporosas,
van a perderse en la región lejana
como se pierda la esperanza humana
o el postrimer aroma de las rosas.
Mas cuando el alma en sus ensueños flota,
la realidad asoma de improviso
no más resuena la encantada nota...
Brotan espinas do la rosa brota,
y en crüel se torna el paraíso.
Vuelvo a mirar... y pienso que nacimos
para vivir por siempre separados,
que no es una la senda que seguimos
y que la lumbre que cercana vimos
fue visión de tu amor y tus cuidados.
Y al comparar la realidad penosa
con los paisajes de ideal que miro
en el fondo del alma lastimosa
para tu dulce amor —niña piadosa
para tu dulce amor surge un suspiro.
poem by Jose Asuncion Silva

Submitted by Poetry Lover
Vote! | Copy!

Poesia
Y fue a esa edad... Llegó la poesía
a buscarme. No sé, no sé de dónde
salió, de invierno o río.
No sé cómo ni cuándo,
no, no eran voces, no eran
palabras, ni silencio,
pero desde una calle me llamaba,
desde las ramas de la noche,
de pronto entre los otros,
entre fuegos violentos
o regresando solo,
allí estaba sin rostro
y me tocaba.
Yo no sabía qué decir, mi boca
no sabía
nombrar,
mis ojos eran ciegos,
y algo golpeaba en mi alma,
fiebre o alas perdidas,
y me fui haciendo solo,
descifrando
aquella quemadura,
y escribí la primera línea vaga,
vaga, sin cuerpo, pura
tontería,
pura sabiduría
del que no sabe nada,
y vi de pronto
el cielo
desgranado
y abierto,
planetas,
plantaciones palpitantes,
la sombra perforada,
acribillada
por flechas, fuego y flores,
la noche arrolladora, el universo.
Y yo, mínimo ser,
ebrio del gran vacío
constelado,
a semejanza, a imagen
del misterio,
me sentí parte pura
del abismo,
rodé con las estrellas,
mi corazón se desató en el viento.
poem by Pablo Neruda

Submitted by Poetry Lover
Vote! | Copy!
Bajo la Sombra Oscura
Oscuro
Bajo la sombra
Aquí es donde
Espero que mi derrota.
Paso a paso
La cabeza
Orgullosa y resignada
Cruzo los pasillos
De la tumba
Bajo el paraguas negro.
En los mediados de hecatombes
Dejé que mis últimas
Besos
Y las llamas
De mi alma
Debilitadas
Por su desprecio.
En el clima de mediados
Te esperé por muchas horas
Sin embargo, usted no asistió.
¿Es ésta su manera de arrancar mi vida?
De todos modos, me fui
En el vestíbulo: una corona de flores
Un vaso lleno de lágrimas
Una caja de manteca
Y las sandalias bonitas
Cerca de la caja de la oficina de correos.
Me has abandonado
Bajo la sombra,
Solo y aislado
Cuando todo está oscuro.
poem by Hebert Logerie

Submitted by Poetry Lover
Vote! | Copy!
Crepúsculo1
En la tarde, en las horas del divino
crepúsculo sereno,
se pueblan de tinieblas los espacios
y las almas de sueños.
Sobre un fondo de tonos nacarados
la silueta del templo
las altas tapias del jardín antiguo
y los árboles negros,
cuyas ramas semejan un encaje
movidas por el viento
se destacan oscuras, melancólicas
como un extraño espectro!
En estas horas de solemne calma
vagan los pensamientos
y buscan a la sombra de lo ignoto
la quietud y el silencio.
Se recuerdan las caras adoradas
de los queridos muertos
que duermen para siempre en el sepulcro
y hace tanto no vemos.
Bajan sobre las cosas de la vida
las sombras de lo eterno
y las almas emprenden su viaje
al país del recuerdo.
También vamos cruzando lentamente
de la vida el desierto
también en el sepulcro helada sima
más tarde dormiremos.
Que en la tarde, en las horas del divino
crepúsculo sereno
se pueblan de tinieblas los espacios
y las almas de sueños!
poem by Jose Asuncion Silva

Submitted by Poetry Lover
Vote! | Copy!
Los maderos de San Juan
¡Aserrín!
¡Aserrán
Los maderos de San Juan,
Piden queso, piden pan,
Los de Roque
Alfandoque,
Los de Rique
Alfeñique
¡Los de triqui, triqui, tran!
Y en las rodillas duras y firmes de la Abuela,
Con movimiento rítmico se balancea el niño
Y ambos agitados y trémulos están,
La abuela se sonríe con maternal cariño
Mas cruza por su espíritu como un temor extraño
Por lo que en lo futuro, de angustia y desengaño
Los días ignorados del nieto guardarán.
Los maderos de San Juan
Piden queso, piden pan.
¡Triqui, triqui,
triqui, tran!
Esas arrugas hondas recuerdan una historia
De sufrimientos largos y silenciosa angustia
Y sus cabellos, blancos, como la nieve, están.
De un gran dolor el sello marcó la frente mustia
Y son sus ojos turbios espejos que empañaron
Los años, y que, ha tiempos, las formas reflejaron
De cosas y de seres que nunca volverán.
Los de Roque, alfandoque
¡Triqui, triqui, triqui, tran!
Mañana cuando duerma la Anciana, yerta y muda,
Lejos del mundo vivo, bajo la oscura sierra,
Donde otros, en la sombra, desde hace tiempo están
Del nieto a la memoria, con grave son que encierra
Todo el poema triste de la remota infancia
Cruzando por las sombras del tiempo y la distancia
De aquella voz querida las notas vibrarán!
Los de Rique, alfeñique
¡Triqui, triqui, triqui, tran!
Y en tanto en las rodillas cansadas de la Abuela
Con movimiento rítmico se balancea el niño
Y ambos conmovidos y trémulos están,
La Abuela se sonríe con maternal cariño
Mas cruza por su espíritu como un temor extraño
Por lo que en lo futuro, de angustia y desengaño
Los días ignorados del nieto guardarán.
¡Aserrín!
¡Aserrán!
L os maderos de San Juan
Piden queso, piden pan,
Los de Roque
Alfandoque
Los de Rique
Alfeñique
¡Triqui, triqui, triqui, tran!
¡Triqui, triqui, triqui, tran!
poem by Jose Asuncion Silva

Submitted by Poetry Lover
Vote! | Copy!
A Medio Vivir
Despues de tanto tiempo que ha pasado
Te parecera mentira
Pero no me acostumbro
Parece como hubiera sido ayer
Ese primer dia que nos vimos desnudos.
Y siempre pense
La vida debe de continuar
Pero sin ti
Todo se quedo por la mitad.
A medio vivir
A medio sentir
Y se me pasa la vida
Y no encuentro salida sin ti.
Despues de tanto tiempo que ha pasado
Aun te espero como siempre
En el mismo sitio
Aun asi logro sentir
Tu pecho presionado con el mio
Y tus latidos
Y cada vez
Se me hace mas dificil cada vez
Y es que sin ti
Todo se quedo por la mitad.
A medio vivir... (2 veces)
Llevamos mucho tiempo hablando
Y no te seguire aburriendo mas
Con mi discurso
Solo te llamaba por saber
Si por si acaso tu tambien
Necesitabas
No esta de mas
Hablar de vez en cuando
No esta de mas.
Y es que sin ti
Respiro con un solo pulmon
Y es que sin ti
Todo se quedo por la mitad
A medio vivir, a medio vivir.
song performed by by Ricky Martin

Submitted by Lucian Velea
Vote! | Copy!

El Crimen Fue En Granada
I
Se le vio, caminando entre fusiles,
por una calle larga,
salir al campo frío,
aún con estrellas, de la madrugada.
Mataron a Federico
cuando la luz asomaba.
El pelotón de verdugos
no osó mirarle la cara.
Todos cerraron los ojos;
rezaron: ¡ni Dios te salva!
Muerto cayó Federico.
-sangre en la frente y plomo en las entrañas-.
…Que fue en Granada el crimen
sabed -¡pobre Granada!-, en su Granada…
II
EL POETA Y LA MUERTE
Se le vio caminar solo con Ella,
sin miedo a su guadaña.
Ya el sol en torre y torre; los martillos
en yunque - yunque y yunque de las fraguas.
Hablaba Federico,
requebrando a la muerte. Ella escuchaba.
'Porque ayer en mi verso, compañera,
sonaba el golpe de tus secas palmas,
y diste el hielo a mi cantar, y el filo
a mi tragedia de tu hoz de plata,
te cantaré la carne que no tienes,
los ojos que te faltan,
tus cabellos que el viento sacudía,
los rojos labios donde te besaban…
Hoy como ayer, gitana, muerte mía,
qué bien contigo a solas,
por estos aires de Granada, ¡mi Granada!'
III
Se le vio caminar..
Labrad, amigos,
de piedra y sueño, en el Alhambra,
un túmulo al poeta,
sobre una fuente donde llore el agua,
y eternamente diga:
el crimen fue en Granada, ¡en su Granada!
poem by Antonio Machado

Submitted by Poetry Lover
Vote! | Copy!